Qué hacer
Alcázar de San Juan es una ciudad ubicada al noroeste de Ciudad Real, en la comunidad autónoma de Castilla La Mancha, en el límite con la provincia de Toledo. La oferta cultural y turística de este maravilloso enclave es amplia y heterogénea.
Cultura
Iglesia de Santa María la Mayor
Se trata de la iglesia más antigua de la ciudad, que en el s. XIII pasó a pertenecer a la Orden de San Juan. Con tres naves, cruz latina y construida en arenisca rojiza, constituye una verdadera mezcolanza de estilos arquitectónicos. Cuenta la tradición que en esta iglesia fue bautizado Don Miguel de Cervantes Saavedra. De hecho, en 1748, se encontró en ella una partida bautismal con fecha de 1558 a nombre de Miguel Ángel, hijo de Blas Cervantes de Saavedra y de Catalina López. Existen algunos estudios que consideran que el autor del Quijote pudo haber nacido en Alcázar, aunque esto esté en contradicción con las palabras del propio Cervantes, quien, en la Declaración de Argel de 1580, afirmó haber nacido en Alcalá de Henares. No obstante, los trabajos del autor Ángel Ligero Móstoles sugieren que aquel famoso lugar de La Mancha de cuyo nombre Cervantes no quiso acordarse no era otro que Alcázar de San Juan, si bien es cierto que otras teorías apuntan a enclaves distintos de la región. Esta parroquia se encuentra a menos de 2 km del Hotel.
Conjunto Palacial del Gran Prior
Este edificio medieval comprende: el Torreón del Gran Prior, torre almohade construida en el s. XIII y antiguamente conocida como Torreón de Don Juan José de Austria, que tras su rehabilitación en 2008 ha pasado a ser un espacio museográfico de los caballeros Hospitalarios de la Orden de San Juan; el Cubillo, una parte de la muralla que rodeaba el palacio; y la antigua Capilla de San Juan Bautista, que a lo largo de la historia ha hecho las veces no sólo de capilla, sino también de cárcel, cementerio o museo.
Parroquia de Santa Quiteria
Este edificio, de estilo austero, corresponde a la primera etapa del Barroco o Barroco Clasicista. Se trata de una construcción de grandes dimensiones, edificada a base de sillares rojizos, cuya fachada tiene su inspiración en la famosa obra de El Escorial. Construida entre los siglos XVI y XVII, la iglesia fue declarada bien de interés cultural en 1988. Esta parroquia está situada a 1,6 km aproximadamente del Hotel.
Monumento a Don Quijote y Sancho Panza
Ubicado en la Plaza de España, este monumento realizado en bronce es obra de Marino Amaya. Sin duda, uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad. Se encuentra a menos de 2 km. del Hotel.
El Cerro de San Antón
Situado a unos 10 km del Hotel, el Cerro de San Antón, conocido también como el Mirador de La Mancha, ofrece una perspectiva panorámica magnífica de la zona, así como la posibilidad de contemplar los famoso “gigantes” de don Quijote: los eternos molinos de viento que caracterizan el paisaje manchego.
Caminos del vino de la Mancha
Esta es una ruta temática en torno al vino que pasa por las localidades de Alcázar de San Juan, Pedro Muñoz, Socuéllamos, Campo de Criptana, San Clemente, Villarrobledo y Tomelloso.
La Mancha del Quijote
Estos son algunos de los lugares manchegos donde podremos empaparnos de la historia cervantina: el Albaicín criptano (cuyas calles llevan nombres asociados al imaginario del Quijote); las cuevas, entre las que destacan la Cueva de la Despensa (museo) y la Cueva de Mambrino (taller artístico); la Casa Museo de Dulcinea (antigua casa de Doña Ana Martínez Zarco de Morales, la Dulce Ana o “Dulcinea”); el Museo Cervantino (alberga una interesante exposición de diversas ediciones de El Quijote, traducidas a varios idiomas); la casa de Medrano (donde se cuenta que Cervantes comenzó a escribir el Quijote estando allí prisionero); y la Casa del Bachiller Antón Carrasco, donde se afirma que vivió el mencionado personaje, también conocido como Caballero de los espejos.
Gastronomía quijotesca
Quienes conozcan la obra de Cervantes, sabrán que El Quijote está plagado de referencias gastronómicas, de modo que es posible “revivir” esta obra desde un punto de vista culinario, degustando los platos típicos de la cocina manchega del Siglo de Oro. Estos son algunos ejemplos de la gastronomía quijotesca: duelos y quebrantos, pelusas, gachas, bizcochadas, migas, caldereta de cordero, perdices en escabeche o Galianos, entre otros.




